domingo, 2 de octubre de 2011

El regalo eres tú



Querría regalarte...una puesta de sol en cualquier parte del mundo que aún no conozcamos y apretar fuerte tu mano, como si de esa manera mantuviera el vínculo para siempre, como si pudiera transmitirte la descarga que me produce entender lo que supondrá en mi vida ese recuerdo...
Querría regalarte mi sonrisa más sincera cuando necesites restarle carga a la vida, porque sé leerte entre líneas, cuando frunces el ceño y miras sin mirar a cualquier sitio y te sientes incómoda y necesitas silencio, en ese momento amor, en ese preciso instante, encuéntrate conmigo en el espacio seguro de mi sonrisa, cuélgate de ella y ve, respira. Seguiré en el mismo sitio sonriendo cuando vuelvas.
Querría regalarte palabras que te abracen y que se llamen ternura...palabras envidiosas que se transformen en latidos porque no aprendan a ser otra cosa, palabras contundentes que asienten el terreno dónde descansas, palabras sutiles que sorteen tus barreras para cerrar tus fisuras, porque no pretenden hacerte vulnerable, si no amarrar tus cimientos. Palabras sensibles, palabras prudentes. Palabras únicas, irrepetibles. Palabras nuestras. Palabras sin duda, en la comisura de mis labios a la espera de los tuyos. Palabras elevadas al infinito, palabras secuestradas por los sentimientos, palabras que formen ejércitos para ganarle a lo ya escrito.
Querría regalarte la mirada que aprende a sumar amor a medida que te observa, la que te sigue cuando no te das cuenta y cuando a pesar de ello, te haces la despistada porque te gusta sentirme así, admirando cada gesto que haces...esperando el momento de uno nuevo que pueda almacenar y aprehender a mi retina.
Querría regalarte la partitura perfecta, la nota afinada que es tu piel en contacto con la mía, que empieza en la yema de mis dedos y...silencio... ¿lo escuchas? Tu maravilloso Stradivarius haciendo estragos en lo más profundo de mi ser. Quiero saber amarte para que su eco atronador nos sacuda al unísono.
Querría regalarte mi verdad, mi visión de la vida, mi universo que es el tuyo para que te vengas de viaje cuando quieras.
Voy a comprarte espacio para regalarte porque no se trata de acotar si no de ampliar horizontes.
Sólo, sólo quería regalarte...