martes, 27 de agosto de 2013

A gift

Tengo un don, increíble y extraordinario don. Puedo cerrar los ojos y sentir la caricia justo un segundo antes de que se produzca. la violencia de un rayo antes de que descargue la tormenta.
Puedo escribir sobre el amor y de la vida sin conocer a fondo ninguna cosa y sentir que aún así me completan.
Sé mirar en el momento en el que la ola golpea la roca, como si me sacudiera una descarga brutal de adrenalina que me susurra (salta, ¡salta!)...y sonreír como si lo hiciese. De algún modo lo hago.
Aprendo a mirar a los ojos sin interferir y sin perderme detalle de cómo la retina asume palabras que la razón jamás aceptaría.
Puedo caminar y perderme por algún lugar con mi música recorriendo cada parte de la fibra de la que está hecha mi alma.
Puedo sentir que las puertas se han abierto y ha comenzado el baile...y estoy deseando bailar.
Tengo un don, increíble y extraordinario don. ESTOY VIVA.

jueves, 12 de julio de 2012



Si pasa o no...

Nada sucede dos veces de la misma manera, no se odia ni se quiere del mismo modo por segunda vez. Pero pasa, sigue pasando, que el corazón se alimenta, como se alimenta el cuerpo.  
Me han dejado poesía, palabras, miles, millones de palabras que me asaltan cuando menos lo espero, algunas se pierden entre la gente, en lo cotidiano, entre tanto ruido. Otras me hacen sonreír, la mayor parte del tiempo, sonrío. Y todas y cada una de ellas me incitan a seguir, a continuar bombeando hacia afuera, consciente como soy, de las cicatrices que dejan los te quiero...
Acaricio diferente en este punto, mis manos están llenas de ternura, acostumbradas al espacio y a la calma. Manos calibradas a golpe de sensibilidad. No me pertenece la huella que han dejado en mí, del mismo modo que no me pertenece esta caricia dormida...
Me miro al espejo, pero no me veo, aún miro más allá, como si pudieran devolverme la mirada, pero más allá de doler, me observo sonreír de medio lao, porque sé que estoy conectada, que estoy tan conectada a las personas que amo, que aún estando lejos siguen en mí y lo harán siempre.
No elimino, sumo. No pido, cedo. No ansío, me acostumbro. No dejo, doy. No quiero, adoro. No necesito, tengo. Por eso no me equivoco en los puntos seguidos, porque no existen puntos finales. Todo es importante, todo son retales del traje que visto.
Esta soy yo, un baile continuo, una música suave, el resultado de años de haber querido y seguir creyendo que pasará, volverá a pasar, no del mismo modo, no con la misma intensidad, y cuando suceda en algún lugar un rayo antecederá una increíble tormenta.

lunes, 9 de enero de 2012

LO QUE ME GUSTA

Me gustan los atardeceres cuando hay nubes y guardan el color difuminado del sol cuando se esconde...
Me gustan las tardes de tormenta y cerrar los ojos y acertar cuándo vendrá el próximo trueno. Me gusta la claridad que llena el cielo y lo parte y me contagia de la sensación increíble de caos, que me empapa y me limpia y me incita a correr en medio de la torrencial lluvia, imbuida en un sentimiento de libertad que no sé explicar, como si todo mi ser perteneciese a ese instante en el que el relámpago se acerca y atraviesa cada poro de mi piel.
Me gusta levantarme temprano e ir a favor del tiempo.
Me gusta la música, casi siempre lenta y cálida que me engancha inevitablemente con un recuerdo que me hace sonreír, y la que descubro, sobre todo esa, la que viene en el momento preciso, como si fuese un mensaje. Música tierna, melodía en ocasiones, notas de violín que se posan sobre mí y atrapo entre mis manos para derramarlas después sobre el "recipiente" capaz de acoger mi partitura.
Me gusta caminar sin decidir el camino que quiero tomar.
Me gusta respetar mi cuerpo y la comida equilibrada.
Me gustan las palabras que riman con los sentimientos.
Me gusta la calidad del aire que llena mis pulmones y que respiro cada vez que vuelvo a casa.
Me gusta siempre una buena charla con los amigos, regada de un sin fin de "te acuerdas" y la certeza de saber que por muy alejados que estén nuestros caminos seremos capaces de encontrarnos aunque sea a ciegas, porque a ciegas se construye y se asienta y se tiene la fe suficiente como para creer que nunca va a derrumbarse lo que se asienta sobre terreno firme. Adoro las amistades que empiezan y te retan a descubrir y ser descubierto. Al fin y al cabo se trata de averiguar si la caricia que sucede al primer contacto llega donde debe y más aún, si deja impronta.
Me gusta la luz tenue.
Y a veces me gusta la calma y otras muchas me faltan horas para hacer o deshacer.
Me gustan los libros en los que me veo reflejada. La lectura en general que se acompasa con mis latidos.
Me gusta la luna llena porque yo soy selenita.
Me gusta soñar despierta y planear lo justo como para no elevar el vuelo.
Me gustan los abrazos en los que se termina por respirar al mismo tiempo e implican y atan y unen.
Me gustan las sonrisas de las que puedes colgarte.
Me gusta la libertad de ser como soy sin que me importe lo que piense el resto. Me gusta la libertad en general y la capacidad de sorpresa y las cosas no pautadas.
Me gusta amar sin medida ni conocimiento, porque no entiendo el amor de otra manera, sólo el que se expresa en una absoluta entrega y generosidad. No se ama para desaparecer en el otro, se ama para acompañar, para compartir lo que nos une y lo que nos separa, se ama para no dejar de seducir para no cesar en la conquista de la persona amada, porque no hay nada más inseguro que lo que no se cimenta y el amor varía en cada época, con cada vuelta de rosca, en cada esquina. Me gusta amar con todos los sentidos en el instante de ahora que es el único que poseo para derramarme entera.
Me gusta decir te quiero sin venir a cuento.
Me gusta la navidad y las luces...
Me gusta estar en familia, sentirme protegida. Es el amor más puro del mundo. Me gustan todos y cada uno de los valores que me han inculcado, adoro los sentimientos incomparables que siento por mi familia porque me hacen única, porque son únicas.
Me gusta escribir, escribirte a ti, porque me gustaría gustarte.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Mi "manual de amor"






Pongamos amor por escrito...



Que siempre mire al cielo antes de salir de casa para saber con qué piel tengo que vestirte.



Que me despierte colgando aún de nuestra última sonrisa.



Que no sepa qué palabra conjunta en cada momento con el sentimiento que provocas, para inventarte una nueva donde podamos vivir y acampar al raso sin que sientas frío.



Que te deje brillar y me acomode en la butaca de la admiración para aplaudirte al fin, como hago siempre.



Que no te robe ni un sólo segundo de independencia. Que te regale instantes, miles de instantes de soledad acompañada.



Que te proteja de todo lo que distorsione tu percepción de las cosas.



Que sepa qué fecha es importante...ese día en el que por cualquier motivo nos hemos sorprendido sintiendo en la misma clave, cualquier día en que simplemente, me miras...



Que acaricie tus costumbres y no me aferre a las mías. Que nos demos la mano en ese punto intermedio donde sabemos que nuestros pies se asientan.



Que sepa traspasarte el alma en cada abrazo.



Que me acompase contigo en total armonía.



Que aquí y ahora sea lo único que importa.



Que nada de esto valga nada cuando te tenga enfrente y ya no existan reglas, sólo tú y yo y el resto del mundo esperando en nuestros puntos suspensivos...






domingo, 2 de octubre de 2011

El regalo eres tú



Querría regalarte...una puesta de sol en cualquier parte del mundo que aún no conozcamos y apretar fuerte tu mano, como si de esa manera mantuviera el vínculo para siempre, como si pudiera transmitirte la descarga que me produce entender lo que supondrá en mi vida ese recuerdo...
Querría regalarte mi sonrisa más sincera cuando necesites restarle carga a la vida, porque sé leerte entre líneas, cuando frunces el ceño y miras sin mirar a cualquier sitio y te sientes incómoda y necesitas silencio, en ese momento amor, en ese preciso instante, encuéntrate conmigo en el espacio seguro de mi sonrisa, cuélgate de ella y ve, respira. Seguiré en el mismo sitio sonriendo cuando vuelvas.
Querría regalarte palabras que te abracen y que se llamen ternura...palabras envidiosas que se transformen en latidos porque no aprendan a ser otra cosa, palabras contundentes que asienten el terreno dónde descansas, palabras sutiles que sorteen tus barreras para cerrar tus fisuras, porque no pretenden hacerte vulnerable, si no amarrar tus cimientos. Palabras sensibles, palabras prudentes. Palabras únicas, irrepetibles. Palabras nuestras. Palabras sin duda, en la comisura de mis labios a la espera de los tuyos. Palabras elevadas al infinito, palabras secuestradas por los sentimientos, palabras que formen ejércitos para ganarle a lo ya escrito.
Querría regalarte la mirada que aprende a sumar amor a medida que te observa, la que te sigue cuando no te das cuenta y cuando a pesar de ello, te haces la despistada porque te gusta sentirme así, admirando cada gesto que haces...esperando el momento de uno nuevo que pueda almacenar y aprehender a mi retina.
Querría regalarte la partitura perfecta, la nota afinada que es tu piel en contacto con la mía, que empieza en la yema de mis dedos y...silencio... ¿lo escuchas? Tu maravilloso Stradivarius haciendo estragos en lo más profundo de mi ser. Quiero saber amarte para que su eco atronador nos sacuda al unísono.
Querría regalarte mi verdad, mi visión de la vida, mi universo que es el tuyo para que te vengas de viaje cuando quieras.
Voy a comprarte espacio para regalarte porque no se trata de acotar si no de ampliar horizontes.
Sólo, sólo quería regalarte...

miércoles, 21 de septiembre de 2011

De la certeza...

He firmado un trato con el tiempo para que se ralentice cuando estoy contigo, para que a cámara lenta estire el día, hasta que no exista más que el "ahora".
He firmado un trato con la luz, para que siempre te ilumine lo necesario como para no perderme un detalle de cada pliegue de tu piel, de tu mirada, de la belleza supina que es tu cuerpo para mi.
He firmado un trato con el aire, para que entre sin permiso, porque cuando estoy a tu lado soy consciente de que me falta el aliento, serán mis emociones atropellándose sin permiso en la garganta...
He firmado un trato con mi alma, para que te acoja. Para que se convierta en espacio abierto donde puedas venir a disfrutar de la vida.
He firmado un trato con el destino para que nos acerque, para que nos mantenga, para que se enamore de nuestro amor para siempre.
He firmado un trato con la vida para que me dure hasta el segundo en el que la abandones. Para que viva vidas amándote...
Firmamos un trato?.
Siempre, siempre, siempre...voy a quererte. Lo sé.

miércoles, 21 de julio de 2010

Quería...


Quería darte un abrazo, de parte a parte del alma, en el terreno amistoso donde nos conocimos.
Quería darte un abrazo sin rodearte entera para dejarle siempre a la libertad pasillo.
Quería darte un abrazo de los que estrenan besos y son un espectáculo hasta para el olvido.
Quería darte un abrazo que dure todo un mundo, que sea de entre todos tu abrazo preferido...