miércoles, 18 de junio de 2008

En el espejo del otro






Me he mirado en tu espejo esta mañana. Me gusta tanto mi imagen en tí...

Recorre cada palmo de mi cuerpo y lo mejora, lo precipita, lo aumenta y disminuye a su antojo, activa y desactiva las defensas en el momento exacto, canaliza mi energía, lo transforma todo, hasta lo que no se ve. En orden, en su caótico orden.

Y, cuando me doy la vuelta, ahí estás tú, increible, irradiando luz, perfecta, mirándome de frente desde mi propio espejo.

domingo, 15 de junio de 2008

Cambiando...



A simple vista no ha significado nada, un simple gesto, algo que ha pasado inadvertido para el resto del mundo, menos para mí, incluso para tí, que lo has hecho sin la trascendencia que le concedo.

Y, fíjate, he estado todo el día dándole vueltas a eso,¿ por qué será que cerramos los ojos para recordar estas cosas del corazón?. Todo un día entero, repleto de instantes que han venido hilados casi sin querer con ese preciso momento.

¿Te diste cuenta?... sólo me rozaste, pasaste a mi lado y me rozaste y me has cambiado el día, como lo cambias todo.

domingo, 8 de junio de 2008

UNA PÉRDIDA DE TIEMPO








Es increible la cantidad de espacio que le otorgamos a lo debido, me refiero que casi nunca le damos importancia a los acontecimientos que suceden casi de continuo. Actos reflejos, mecanismos de defensa, hasta mecanizamos el alma en cada abrazo que se da en un tic tac que se acorta.



Palabras que cambian de un día para otro en sucesiones geométricas, compuestas, estructuradas, encorsetadas y secas. Ocasionalmente son traductoras de sentimientos, muchas menos veces de cien, de mil, mucho menos de lo aceptable, muchisimo menos de lo imprescindible, infinitamente menos de lo necesario.



Somos seres únicos y maravillosos, cada uno en su propia piel y mudados en la piel de otro, aún más increibles, y que pocas veces cambiamos de equipaje, con lo bien que se viaja desnudo... en la calidez del alma de otro me abrigo, en cualquier silencio a tiempo para recibir una mirada, en el momento de despertar y ser consciente de la inmensidad del mundo y sus posibilidades, en el día de hoy, en el segundo de ahora.



Respiro la necesidad de expresar, de cambiar, de ser camaleonica, indomable y después volver a ser una persona normal, en la que nunca repararias, una persona que quizá sin saberlo podria llegar a quererte tanto...



la vida nunca ha sido una pérdida de tiempo.