No quiero pasear con las manos en los bolsillos, ni pisar charcos con zapatos nuevos, no quiero dejar abierta la puerta del pudo haber sido, no quiero bloquear el olvido. Quiero vivir en la ternura, hacerme
experta en deshacer nudos, escuchar el ruido de las miradas cuando se encuentran. Sentarme en el punto de inflexión y convertirlo en coma. Quiero correr en un sentido, quiero querer lo vivido. Y quiero sentir que mi piel no me pertenece, que se muda, que no necesita abrigo. Quiero entender de espacios abiertos. ¿Quieres vivirlo conmigo?.