martes, 29 de mayo de 2007

Respétame


Respeta el silencio que te pronuncio en cada frase, respeta el abordaje de tu memoria este momento. Respeta lo que te he dado que ha sido todo un mundo de remiendos de dos almas en diferentes instantes. Que siempre fui por delante de ti, muy por delante, incluso cuando creías que ya lo sabias todo, incluso en tu tremenda ignorancia de sentimientos, hice arte de lo poco que me diste, de lo mucho que juraste.

Respeta el adiós que nunca te dije, respeta la distancia que has interpuesto entre nosotras. Respétate a ti y a tu escondite. Respeta el envite que le acometo a tu alma de cuando en cuando. Respétame y empieza a aceptarte para poder despedirte para dejar de marcharte. Respeta este sin sentido que abrí esta puerta para cerrarla de golpe, respeta el ahora, punto y aparte.

lunes, 14 de mayo de 2007




El tiempo, suspendido de tu voz, de la memoria de tu voz que me ha llenado de palabras que nunca supe pronunciar. El tiempo, detenido en el instante en el que atravesaste esa puerta y empezaste a despertarme por dentro.

El tiempo de quererte, de entender que el amor no es cuantificable. El tiempo de observarte cuando duermes, como si pudiera acariciar con la yema de los dedos la bóveda de tus sueños.

El tiempo, doblándose sobre si mismo, permitiéndome cada día verte de nuevo, con el mismo brillo, la misma fe, tú, mi religión, la misma esperanza, la misma vocación de quererte. El tiempo, consintiéndome que cada vez que te beso o me besas, o nos besamos siga siendo, como entonces, la primera vez.

RÁFAGAS DE INSPIRACIÓN



Entras en mí como antes, cuando no te necesitaba, a intervalos pequeñitos de claridad entre tanta sombra.

Me das y me quitas el anzuelo de la palabras. Me das y me quitas la fe para abarcar el mundo, mi mundo. Me das y me quitas silencios. Me das y me quitas...

Te espero, como tantas veces, sabiendo que vendrás cuando esté preparada para acogerte. Cuando por alguna grieta veas la luz y yo sea capaz de encontrarte.