
Respeta el silencio que te pronuncio en cada frase, respeta el abordaje de tu memoria este momento. Respeta lo que te he dado que ha sido todo un mundo de remiendos de dos almas en diferentes instantes. Que siempre fui por delante de ti, muy por delante, incluso cuando creías que ya lo sabias todo, incluso en tu tremenda ignorancia de sentimientos, hice arte de lo poco que me diste, de lo mucho que juraste.
Respeta el adiós que nunca te dije, respeta la distancia que has interpuesto entre nosotras. Respétate a ti y a tu escondite. Respeta el envite que le acometo a tu alma de cuando en cuando. Respétame y empieza a aceptarte para poder despedirte para dejar de marcharte. Respeta este sin sentido que abrí esta puerta para cerrarla de golpe, respeta el ahora, punto y aparte.

