
Si por cualquier razón notas que no te presto la atención que te mereces, perdóname, seguro que estaré construyendo para ti en ese instante. Si por cualquier motivo, te fallase, perdóname por no haber sabido superar tus expectativas.
Si en algún momento del día me flaquean las fuerzas y se me nubla la visión de las cosas y te veo diferente y todo cambia y no evoluciona, sino que regresa, perdóname por no saber mirar siempre hacia adelante.
Si no he aprendido a decirte la verdad a medias, perdóname por no andarme con tapujos, no quiero herirte, sólo enseñarte.
Si no sabes mirarte al espejo, nunca podrás perdonarme, perdonarte...
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